domingo, 29 de abril de 2018

Quien tiene un amigo (piloto) tiene un tesoro

No, no vamos a hablar de la película de Bud Spencer y Terence Hill, pero lo cierto es que en esta primavera loca que nos toca sufrir, donde en un mismo día y lugar hemos podido ver nieve, lluvia, granizo, temperaturas bajo cero al amanecer y solecito rico por la tarde, tener un amigo piloto es como tener acceso a una suerte de Oráculo de Delfos, meteorológicamente hablando.

¿Quién no ha tenido planes para una barbacoa o una celebración única (las comuniones en mayo, por ejemplo, o una buena boda de ésas que son hasta que la muerte los separe) en las que no sabes si planificar el ágape indoor o outdoor? ¿Quién no ha renegado de la madre de Mariano Medina cada vez que la tele, cometiendo pecado de generalista, ha dicho que llovería, o no, y ocurrió todo lo contrario?

Tranquilos, siempre tendréis el comodín de la llamada si tenéis un amigo piloto a mano.


Porque a los pilotos, como a los militares la valentía, la clarividencia en temas meteorológicos se les supone. No en vano "la meteo" es algo crucial en la planificación de sus vuelos, más aún cuanto más ligera sea la aeronave que pilota.


Pero, aunque se juegue el tipo tu amigo el piloto cada vez que sentencia sobre lo que Eolo y sus hermanos le deparan en sus vuelos, lo cierto es que hay herramientas a su disposición para que no tenga que juzgar su suerte solamente en base a los mapas del METEOSAT y algún que otro sondeo meteorológico. Y es que INTERNET nos lo viene poniendo últimamente fácil a todos, pilotos incluidos.

Desmitifiquemos la infalibilidad de los pronósticos de nuestro amigo, el piloto.


Existen webs especializadas que nos pueden dar una muy buena aproximación de los que va a pasar, hasta sin necesidad de ser piloto ni tener grandes conocimientos de meteorología, y siempre puedes recurrir a ellas si no tienes un amigo que lo sea. Veamos algunas de ellas.

El AMA quizá es la más aeronáutica y especilizada, por éso hay que tener clave de acceso, por lo que te será la menos user friendly de todas, pero es una gran herramienta de planificación para un vuelo que salga de "el palomar", ésto es, del entorno próximo de la base de un piloto. Lástima que hay que ser piloto para acceder a ella.


La NOAA, en su servicio READYMET, te ofrece un modelo numérico que, si tienes algunos conocimientos básicos sobre meteorología, te puede dar una previsión de lo que ocurrirá en tu entorno bastante certera. Todo de forma gratuita y, tristemente, con menos precisión que el servicio equivalente a este lado del charco, el ECMWF que no te facilita tanta información gratuita como la NOAA por ser de acceso restringido a los servicios meteorológicos de los países miembros de la UE pero, en la práctica, puedes obtener previsiones que salen de ahí mismo en multitud de webs que tiran de esos datos.

Un informe de salida de la NOAA.

Pero si nos preguntan cuál es nuestro favorito, y como aquí prima el criterio de los pilotos que colaboran con esta consultoría, es OGIMET quien se lleva la palma, ya que es una web creada por el meteorólogo de la Base Aérea de Armilla, alguien acostumbrado a dar a información a pilotos entre los que se encuentran la Patrulla Aspa y la escuela de pilotos de helicóptero del Ejército del Aire.

¿Qué tiempo hará en León los próximos 3 días?

No tiene ningún desperdicio brujulear en ella y sus múltiples recursos pero, si aprendéis a usar sus meteogramas, posiblemente podréis hasta prescindir de la asistencia de vuestro amigo el piloto en sus barruntos sobre la meteo que hará el día que le digas que harás tu siguiente barbacoa.



viernes, 9 de marzo de 2018

No utilizarás el nombre de la seguridad en vano

¿Te has parado a pensar alguna vez que los que regulan las actividades recreativas en aviación se parecen sospechosamente a esos curas que dan el cursillo prematrimonial a quienes quieren casarse por la Iglesia?


Los curas ni tienen ni tendrán nunca relaciones sexuales, ni hijos, ni familia, ni se casarán ni pasarán por las mil situaciones que derivan de la vida en pareja. Todo lo que conocen sobre el tema es pura teoría dominada por el ideario de una más que discutible doctrina de la Iglesia que no todos comparten, razón por la que hay tantas religiones y hasta sectas dentro de una misma Iglesia.

Pero, curiosamente, necesitas contar con su visto bueno y sus bendiciones para que, en el seno de tu Iglesia, puedas acceder a una vida plena que ellos, los ministros de tu Iglesia, solo verán desde sus púlpitos sin jamás experimentarla.

Pues si cambias a los ministros de la Iglesia anteriores por ingenieros y controladores, que son los perfiles que dominan el equipo humano que gestiona y administra la aviación recreativa en España (a fin de cuentas una comunidad, una Iglesia, con un mismo interés principal: velar por la seguridad de los vuelos) diciendo, desde la distancia y con nulo conocimiento práctico de la realidad de la aviación recreativa, lo que es seguro hacer y lo que no, ya tenemos un chocho (con perdón) montao.

Así es como nos suenan a veces nuestros ministros de la Iglesia pontificando sobre lo que desconocen y
equivocándose en sus apreciaciones sobre los riesgos del vuelo libre.

Curiosamente este libro de estilo se repite en la administración aeronáutica si lo comparamos con la Iglesia. Cuando algo restringe las libertades de los feligreses pero no se justifica adecuadamente, pretendiendo que sea de obligado cumplimiento, siempre se trata de cerrar toda discusión con algo que no tiene cuestionamiento posible, lo que en religión se denomina un dogma de fe.

Verbigracia. Dices que quieres hacer algo que, obviamente, el ministro de la Iglesia de turno (funcionario o gestor aéreo) no entiende porque jamás lo ha practicado ni estudiado (como éso de vivir en pareja los curas) que pongamos que es volar en parapente en una "zona controlada" situada a 20 km de un aeropuerto y dentro de un valle por el que no debería ni asomar la nariz un avión de transporte de pasajeros.


Los ministros de la Iglesia, alarmados por la presunta herejía y ante su desconocimiento de las implicaciones que supone esa actividad para su Iglesia, se agarrarán con uñas y dientes al dogma de fe indiscutible de que éso no se puede hacer "por seguridad".

Vamos, lo mismo que el dogma de la Santísima Trinidad, que no hay Dios (con perdón nuevamente) que lo entienda pero lo tienes que aceptar como verdad absoluta.


¿Por "seguridad", y punto en boca, que todas las discusiones terminan cuando se dice la palabra mágica si no quieres ser excomulgado? ¿Basándose en qué evaluación de la seguridad de la actividad y hecha por qué perfil de expertos? ¿Quizá por "supuestos expertos" que no han volado en parapente en su vida (ni, si nos apuran, en ninguna otra aeronave como pilotos al mando) y que tienen por toda "experiencia de vuelo" una ingeniería o un curso de controlador, y como referencias normativas las desarrolladas para la aviación comercial de transporte, careciendo de cualquier tipo de experiencia de vuelo más allá de haber volado en clase turista de IBERIA?


Si éso se lo dices a un feligrés que sabe muy bien de lo que habla y además lo haces con cierto desdén autoritario y paternalista, como hemos dicho, tendremos un buen chocho (con perdón, otra vez) montao.

El pobre feligrés (donde dice feligrés entiende que nos referimos al usuario recreativo del espacio aéreo), a veces también profesional del ramo y con el culo pelao de volar como piloto al mando, se encuentra ante la tesitura de plegarse ante el dogma de fe (que en teoría está ahí "para protegerle") o discutirlo constructivamente en base a su mejor y mayor experiencia que, en estos casos, es indiscutiblemente superior a la de los ministros de su Iglesia.

Aún a riesgo de excomunión y ostracismo, que es como se la suelen gastar en una Iglesia contrariada.


Pero es que, moralmente, utilizar el nombre de Dios en vano es un pecado capital aunque lo cometa un ministro de la Iglesia y, por mucho que nos duela, nuestra Iglesia (nuestros gestores y autoridades aeronáuticas) lo hacen sin ruborizarse cuando usan "la seguridad" como excusa para prohibir desde su púlpito lo que desconocen.

No es aceptable dar lecciones de "lo que es o no es seguro" cuando nunca se ha vivido en pareja, señor cura. Es más, se termina minando la seguridad de vuelo cada vez que se nombra el bien supremo de la seguridad en vano.

¿A que sí, Moisés?

En fin. Vaya rollo hemos contado con la tontería esta que tenemos sobre la mesa de la promulgación de zonas de vuelo para que sean utilizadas por los feligreses del vuelo libre. Pero, como dio a entender aquel profeta (para unos, que para otros también es Dios, uno y trino): el que tenga ojos para ver y oídos para oír...